miércoles, 25 de marzo de 2009

24 de marzo, a 33 años del golpe genocida (Los actos)

“Basta de impunidad y represión”

(AW) Convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, una multitud marchó desde Congreso a Plaza de Mayo. Las consignas repudiaron aquella dictadura militar al tiempo que reclamaron el cese de la represión estatal, la libertad de los presos por luchar y contra la impunidad. Asimismo denunciaron a responsables de la crisis mundial y nacional y tomaron las reivindicaciones de trabajadores en lucha, en especial de las empresas recuperadas.

Buenos Aires, 25 de marzo de 2009 (Especial Agencia Rodolfo Walsh). El sol pegaba duro y ya a las 15 horas comenzaron a encontrarse los militantes, organizando sus columnas para marchar. Poco a poco se iban saludando, tomando algunas banderas y formando los grupos. Media hora más tarde ya se escuchaban los primeros bombos y cánticos mientras algunos ofrecían sus periódicos parados en las esquinas y otros exhibían sus libros en pequeñas mesas de difusión.

Después de las 16 horas todo estaba listo y la “primera línea” de la marcha comenzó a dar sus iniciales pasos. Llevaba una enorme bandera que ocupaba todo el ancho de la Avenida de Mayo con la leyenda “A 33 años del golpe genocida basta de impunidad y represión. 30000 detenidos desaparecidos ¡presentes!”.

Los primeros pasos. La crisis también fue consigna.

Detrás de esta cabecera comenzó a seguirles una multitud de organizaciones. Partidos y movimientos políticos izquierda, estudiantes secundarios y universitarios, asambleas barriales, organizaciones sociales y sindicatos, trabajadores desocupados y otros obreros en lucha como los de Massuh, Fate, Filobel- Febatex, entre otros. Murgas, malabaristas, un muñeco de papel gigante contra la trata de mujeres y niñas, banderas de Cuba, Uruguay, Paraguay le daban aire colorido y profunda al ambiente. Los que andaban sólo paseando con sus familias y sus chicos, o los turistas sentados en un bar tomando cerveza miraban en silencio y tomaban sus fotos. A los policías se los encontraba muy poco, juntos en grupos donde se los contaba con los dedos de una mano y no hicieron más que cortar el tránsito al paso de los manifestantes. Algunas de sus caras eran de desconcierto.

Se escuchaban los clásicos cantos del 24 de marzo, aquellos que se cantan en todas las columnas sin distinción de posiciones e ideologías: “Como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar” o “Ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida y castigo a los culpables” y también aquellos que no dejan de denunciar la crisis, la represión y sus consecuencias. Siluetas de Julio López, Luciano Arruga y otros tantos volvían a mostrar la conexión entre el pasado y el presente. “Con Cristina sigue la impunidad, los bajos salarios, este tarifazo y le preguntamos ¿Julio López dónde está?” se escuchaba a viva voz entre los manifestantes.

La crisis económica y social de nuestro país fue un tema central. Constantemente se cantaban consignas y planes para palearla, enfrentar la represión y sus consecuencias. El documento elaborado por los convocantes explicaba que “a la crisis capitalista internacional se suma la crisis interna que el gobierno y las grandes patronales descargan sobre las espaldas de los trabajadores y el pueblo mediante tarifazos, despidos y suspensiones.” Por eso se reclamó entre otras medidas: No al pago de la deuda externa, No a la extranjerización y concentración de la tierra, Nacionalización de los recursos naturales, No a los acuerdos con el FMI, el Club de París y demás organismos internacionales de crédito. También Beto, uno de los trabajadores de Filobel- Febatex (textil de Quilmes en lucha) arengaba a los periodistas que se le acercaban. - “Yo creo que es lógico que todos los trabajadores estemos acá, creo que en la dictadura el 70% de los desaparecidos son trabajadores, y estamos para demostrar que la lucha de esos trabajadores hoy no se perdió, nosotros la vamos a continuar cueste lo que cueste. La situación hoy es difícil pero no terminal. Las fábricas en manos de los trabajadores van a dar el fruto que no dieron en manos del patrón”- decía.

Las diferencias. Un encuentro no esperado.

Paralelamente, aunque con convocatoria unas horas antes a esta movilización, agrupaciones y partidos como el Justicialista, el Socialista, Comunista y la Unión Cívica Radical y organismo de Derechos Humanos, encabezadas por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo-Línea fundadora, junto con APDH, Asociación Buena Memoria, el CELS, el Serpaj, H.I.J.O.S. capital, Familiares y Hermanos de Desaparecidos y Fundación Memoria Histórica, realizaron su propia movilización desde Piedras y Avenida de Mayo hasta la Plaza, frente a la Casa Rosada.

Cuando aquella “primera línea” de la columna opositora al gobierno hacía su entrada a la Plaza de Mayo, se produjeron algunos enfrentamientos por tomar la voz en el escenario. Es que al parecer, el Movimiento 26 de Julio quiso hacerse del micrófono y homenajear al desaparecido Cacho Scarpatti. Como resultado, después de forcejeos, insultos y empujones, una de las integrantes de esa agrupación, logró a los gritos el cometido y proclamó un recordatorio a la lucha de su mencionado compañero, uno de los pocos sobrevivientes de Campo de Mayo.

Después de estas escaramuzas, se fueron desconcentrando las columnas del primer acto, entre las que también resonaba con bombos y silbatos y la agrupación kirchnerista Barrios de Pie y Libres del Sur, así como Proyecto Sur, entre otros.

Por memoria, verdad y justicia desde el palco

Mientras quedaban atrás el sonido de la marcha peronista, los nombres de Evita y Perón, y sus “soldados”, mencionados con poesía en los cánticos, hacía finalmente su ingreso a la Plaza la segunda manifestación.

Eran ya las 18:30 hs. y los primeros convocantes de la marcha comenzaban a ser leídos desde el palco entre pirotecnia y sonoros estruendos. Las columnas seguían ingresando a la Plaza desde Avenida de Mayo y las calles aledañas, vigiladas por cierta, aunque escasa, presencia policial tras las vallas que custodian la Rosada. De las adhesiones que siguieron se destacó entre aplausos la de Mirta Tejerina, hermana de Romina, quien además informó sobre una conferencia de prensa a realizarse en los próximos días sobre la situación de su hermana. Otra adhesión que convocó el cerrado aplauso de los presentes, fue la de Karina Germano López, la Galle, presa política en la cárcel de Ezeiza. La militante de H.I.J.O.S. expresó en una carta que: “Mi presencia aquí ante Ustedes me emociona como si yo misma estuviera ahí en nuestra Plaza, y mi humilde mensaje es que no bajen los brazos, que la histórica lucha de nuestros viejos sea no sólo reivindicada por todos, sino que se convierta en una práctica colectiva del día a día, para poder lograr esa sociedad más justa, por la cual nuestros 30.000 desaparecidos y muchos más dieron la vida.

Todavía sin haber obtenido justicia por esa generación faltante de nuestro pueblo, ni la restitución de su identidad de tantos hermanos apropiados, continuamos con una impunidad judicial de la que tantos somos víctimas, de la que miles de personas la sufren a diario, que se convierte en un laberinto sin salida para quienes seguimos siendo un número para fiscales y jueces que continúan siendo cómplices de los responsables de la Tiranía.”

En medio de cantos y sonidos de bombo que aún se oían más lejos del palco, la lectura del documento único comenzó, a cargo de Liliana Daunes.

En el mismo, se criticó, como se viene haciendo durante 33 años, la política económica y los delitos de lesa humanidad de la dictadura. Se recordó que el 95% de los genocidas están libres, denunciando que los responsables son los jueces y también el gobierno.

Aclararon además que, la impunidad permitió que esos genocidas libres secuestraran a Jorge Julio López, aún desaparecido.

Como exigencias socio económicas se reclamó la expropiación bajo control obrero de toda empresa que cierre o despida, expropiación sin pago de la propiedad terrateniente nacional y extranjera y de los pooles de siembra y la aplicación de impuestos progresivos a las grandes fortunas.

Advirtiendo el carácter persecutorio y represivo de ciertas políticas gubernamentales, se exigió el cese de la judicialización de la protesta social, de las patotas contra los trabajadores, de los procesamientos a los luchadores populares, de las tareas de inteligencia sobre las organizaciones populares, etc.

Asimismo se demandó castigo a los responsables políticos y materiales de los asesinatos de Fuentealba y Duarte y la libertad de todos los presos políticos.

No quedó sin mencionar el tema de la inseguridad, recalcando que la campaña fascista mediática no menciona ni las causas profundas que la originan ni refiere a la integralidad del concepto , del mismo modo que omite su vinculación de las fuerzas represivas en muchos casos, el gatillo fácil, la trata de personas, y la ausencia de Julio López como problemáticas de inseguridad.

También se señaló la impunidad en la causa AMIA y en la de Cromagnón; y se unieron las luchas a las de América Latina y los pueblos oprimidos del mundo contra el imperialismo.

Finalmente, y rondando las ocho de la noche, el documentó cerró con el compromiso, "ante nuestros 30.000 detenidos-desaparecidos" de "seguir dando nuestro Presente en la lucha hasta conseguir que sus sueños se hagan realidad, una Argentina liberada de la opresión imperialista y de la explotación."

Azul Rodríguez y Nicolás Scaraglia
Agencia Rodolfo Walsh

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